Más temas

en el índice.

Anuncios

Definición

La renta básica es una propuesta contra la pobreza y por una ciudadanía plena que garantiza el primero de los Derechos Humanos: el derecho a la existencia. Se trata de un ingreso pagado por el Estado a cada miembro de pleno derecho de la sociedad o residente. Incluso si no se quiere trabajar de forma remunerada e independientemente de cuáles puedan ser las otras posibles fuentes de renta o con quién se conviva. Aunque se restaría de otras prestaciones sociales y reemplazaría cualquier otro tipo de pensión pública de cantidad inferior, se recibe de manera incondicional por ser ciudadano, lo que simplifica la administración al eliminar la burocracia que implican los test de recursos. Al garantizar ex-ante la pobreza, está dotado de un carácter preventivo de la exclusión social, y podríamos considerarla como una compensación por la injusta distribución de la propiedad de la tierra, que es patrimonio de la especie humana, y por la privación del derecho natural para alimentarse.

La RB universalizaría y facilitaría incondicionalmente a todos los individuos un umbral mínimo de autonomía material, de manera completamente independiente de su condición laboral y familiar, y constituiría un freno a la dominación social y económica que padecen la mayoría de los ciudadanos, especialmente para los sectores más vulnerables: trabajadores, con empleo estable o precario, mujeres, jóvenes. También incentiva el empleo al eludir las llamadas trampas de la pobreza y del desempleo, por ser compatible con la percepción de rentas salariales o de cualquier tipo. Tiende a librarse de las prácticas de clientelismo y picaresca, por su universalidad e incondicionalidad. E identifica la libertad con la ausencia de dependencia o dominación y su fundamento en la independencia económica -ya que la libertad no podrá mantenerse, si la propiedad estuviese desigual y polarizadamente distribuida, en exceso.

El empleo ha dejado de ser la principal forma de integración social, al haberse roto el modelo de pleno empleo sobre el que giraba el Estado de bienestar. El empleo o trabajo asalariado es pues un subtipo de trabajo junto a otras ocupaciones de igual relevancia social, aunque no lo suficientemente valorados o reconocidos, como el trabajo voluntario, el doméstico o en el cuidado de otros. Luego beneficiaría a los trabajadores al otorgarles mayor poder de negociación, individual y colectivo; favorecería la auto-ocupación y la economía social; frenaría la tendencia al aumento de la jornada laboral, fomentando el trabajo a tiempo parcial, el reparto del trabajo y la creación de empleo.

Se entregará en moneda corriente y en la cantidad de 645,33 euros mensuales -umbral de la pobreza según Eurostat 2011 y considerado ingreso suficiente para garantizar las condiciones básica de una vida digna. Y se financiará mediante un sistema tributario progresivo a través de reformas del IRPF, que significaría una deducción fiscal para las rentas altas y medias, y un crédito fiscal para las rentas bajas; el impuesto negativo sobre la renta (cantidad que el Estado debería transferir a las personas con ingresos inferiores al mínimo vital exento) combinado con créditos fiscales; el impuesto europeo sobre las actividades industriales contaminantes; y una efectiva persecución del fraude fiscal. Porque el Estado tiene que favorecer formas alternas de propiedad colectiva y todos aquellos mecanismos institucionales que doten de seguridad material y económica a todos los ciudadanos sin exclusión. Ya que no hay libertad con dependencia y subordinación económica. De esta manera, la redistribución de la renta resultante es mucho más igualitaria que en la situación actualmente existente. Aparte, con la reforma ganaría el 70% de la población, aproximadamente el 15% más rico perdería, y el 15% intermedio quedaría igual.

La estrategia de implantación es gradual, parcial en cuanto su cuantía, plena por colectivos de población, empezando por los más desfavorecidos, con reforma paralela de programas fiscales y sociales ya existentes, convirtiendo las RMI de inserción en Renta Mínima Garantizada, con prestación universal por hijo menor a cargo, pensión básica universal para mayores de 65 años, y crédito fiscal reintegrable para todos los trabajadores hasta un tope de ingresos.

Renta Básica Universal

No quiero que haya quienes de mi bolsillo puedan vivir sin hacer nada. Prefiero que se prostituyan, que me laman las costras de los pies, que se pasen un montón de horas en un trabajo que no les gusta y, lo peor de todo, que tengan que volver al día siguiente.

Digno es quien no acata las normas sociales. La sumisión, la doblegación, la humillación, la vergüenza o la degradación es inesperada para la inocencia, para la pura dignidad. Luego, si algo nos indigna es porque no lo esperamos. Más allá de toda fachada, lo Social es la manifestación de la deficiencia de diversidad. La forma de vida, cada vez más uniforme, ha pasado por el impacto de la síntesis Moral, de la Norma y del Estado. Desde el trueque, el capital es todo a lo que damos valor de cambio. Pero el intercambio o capitalismo es homicida en tanto que de la nada exige algo. Así, si necesitamos alimentarnos pero a cambio se nos pide algo que no tenemos, se provoca un homicidio. Por tanto, no hay libertad sin la existencia material garantizada. Y, precisamente en lo Social, en la administración de derechos asociados, la única alternativa indiscriminada para con toda la gente es la Renta Básica Universal.

Partimos de que el contexto global se trata de una desigualdad creciente que produce pobreza. Pues bien, la RBU en lugar de despertar conciencias accede a despertarlas gracias a su ingreso fijo que posibilita el desarrollo mental y político de cada cual. Porque, si la RBU combate la exclusión y la marginalidad, habrá cierto ánimo de despliegue de conciencia que incluso en momentos de desestructuración dejará una puerta abierta a la esperanza. Quienes ayer se entregaban al agotamiento de las fuerzas vitales, a la degeneración intelectual y a la deformación orgánica del trabajo, hoy podrán improvisar. Espontánemente comprenderemos que lo que define a las cosas no es su uso sino su sentido, como, por ejemplo, aquello que hacemos porque nos hace sentir vivos, aunque represente nada para los demás. Y romperemos el esquema del empleo como única garantía de integración -ya que cuidar de un hogar, realizar labores de voluntariado o participar de actividades ecologistas, etcétera, también implican distintos niveles de utilidad.

Los objetivos son defender la soberanía de los mercados y de los poderes financieros; la lógica universalista de los derechos; librarnos de dejar las necesidades básicas en manos de los mercados; el estado de bienestar inclusivo; la universalización de los servicios a la dependencia; facilitar los permisos de maternidad y de paternidad; fomentar el principio de la solidaridad social por el cual se dá según las necesidades y se recibe conforme a las posibilidades; y, sobretodo, la dignidad. Se distingue de otras como la Renta Garantizada de Ciudadanía en que la materialización es incondicional y, por ende, Real. Mas, aunque todo el mundo la reciba no todo el mundo gana. El 70% de los más pobres ganaría; el 15% intermedio se quedaría igual; y el 15% más rico perdería. Se trata de una redistribución de la renta por la cual, por ejemplo, un profesor titular de universidad perdería unos 100 euros mensuales. En cifras más concretas, quien ganese unos 2.500 euros al mes, al aplicarse la RBU recibiría un salario aproximado de 2.350 euros. Sólo por la redistribución de la riqueza a través del progresivo y anual impuesto sobre la renta (IRPF). Además, mientras la gestión del Trabajo Garantizado sí tiene costes administrativos, la RBU no. Su satisfacción no es individualista, ya que tiende a las cooperativas, a la creación de un nuevo escenario industrial, a la reducción de las jornadas laborales, a la conciliación familiar, al poder de negociación de los trabajadores para decidir libremente qué aceptar y qué rechazar, así como valer de caja de resistencia para las huelgas indefinidas. Aparte, si las políticas gubernamentales en la línea de Allende inducían a la inflación en tanto que los precios los ponen los empresarios, es porque hasta ahora no ha habido ninguna palanca de cambio ni ningún contrafuerte con el que ajustar el equilibrio económico. Sin embargo, la RBU desconfiaría de los valores demiúrgicos del mercado laboral acabando con los empleos precarios y solucionaría el hándicap del miedo y de la creciente desigualdad, porque nos prepararía para un mundo mejor que haría predominar la concepción republicana de lo colectivo sobre lo individual. En cualquier caso, si no tengo nada, quiero la Renta Básica Universal, mientras llegue una solución preferible y que también nos garantice la existencia a todas las habitantes, otorgándonos igualdad de oportunidades y, por ende, Libertad.

Hay un 25,1% de la población en exclusión severa, de la cual un 8,8% son familias enteras. Gracias a la RBU saldrían no sólo de la exclusión severa sino también de la marginalidad y de la atmósfera viciada de las dependencias. Por tanto, no confiemos una vez más en la lógica del trabajo, en la ideología de la pobreza explotada por el liberalismo y en los ministerios derivados de las políticas de Thatcher que utilizan el discurso inflacionista para atacar las conquistas obreras. Desde luego, hay quienes quieren ver incompatibilidades, pero yo no las veo. La RBU está concebida de tal manera que favorece las condiciones de libertad porque es acumulable con cualquier otra renta -frente a la condicional, como la Renta Garantizada de Ciudadanía, que se perdería por cuestiones de incompatibilidad. Hasta ahora todas las reformas fiscales han sido regresivas. Y, si miro ecuánimamente sus fijaciones económicas, siento que los hermanos Garzón son moderados de lo privado a través de lo “público”. Ellos saben que el siglo XIX generó conciencia de derechos sociales a través del trabajo. Pero, en la actualidad, el 92% de las empresas son pequeñas y medianas. Es decir, entre cinco trabajadores puede haber o no afinidad, mas en un entorno tan reducido dificilmente se suscitarían las bases de una conciencia social tan efectiva como la que fomentaría la RBU. Sencillamente, porque ésta se hace de una fiscalidad más justa que la presente y que, por tender a la cooperación, combatiría el fascismo del siglo XXI que es el sistema financiero que invade países, rompe soberanías y acaba con la libertad -ya amenazada por el liberalismo y su capacidad de imponer su concepción de la buena vida al resto de la población a través de las grandes empresas y de la gran banca. Así, cuanto más se tiene más se quiere, con embargo, deseo con entusiasmo la redistribución de los que más a los que menos.

.

Beneficiarios

La renta básica será concedida íntegramente a todos los mayores de catorce años residentes acreditados del Reino de España por un año e inscritos en la oficina de empleo, y en su cuarta parte (25%) a los menores de catorce años, como principio de ampliación de ayudas y con la finalidad de derecho y garantía individual. Pero no la recibirían quienes coticen fuera o para quienes exista un registro consular como residente en el extranjero. Sin embargo, por su tendencia universal, debería implantarse en todos los estados de la UE y del mundo. Por tanto, la prestación de este derecho acogerá a todos los extranjeros e hijos de estos empadronados según la normativa RBU: con permiso de residencia, de trabajo, nacionalizado o bajo asilo político. Aparte, lo que se haga con este dinero recibido en moneda corriente es decisión y libertad de cada cual, ya que controlarla mediante la transacción electrónica limitaría su utilidad y cobertura allí donde no funcione tal extracto de divisa.

Los presos continuarían recibiendo la RBU (de forma acumulativa), y las instituciones penitenciarias no podrían interferir en dicha prestación durante su mantenimiento. La justicia es levantar a los caídos, y nunca el premio o el castigo. Mientras exista el sistema penal, se comprenderá como compensación la gracia del ahorro consagrado por la privación de Libertad. La presente renta no sólo garantiza la existencia por ser básica sino que también prescinde cualquier requisito a la normativa citada por tratarse de universal. Por lo cual, se restaría de otras prestaciones sociales y reemplazaría a las pensiones de cuantía inferior. La RB es la garantía de existencia digna según el umbral de pobreza. En esta línea, la pensión de jubilación podría saldarse accesible a partir de la edad de 60 años y antes para las anticipadas. Porque, en cualquier caso, la RBU pretende una garantía de vida digna, y cualquier concesión adicional será siempre una compensación por el esfuerzo y sacrificio añadido.

.

Financiación

La RB es una redistribución de los recursos y, por tanto, no acarrea un problema financiero, ya que es más asequible que la propuesta de crear puestos de trabajo con salarios más costosos para el actual modelo de bienestar. Se trata de adaptar a la globalización el actual sistema tributario mediante una modificación progresiva. Siendo así de sencillo supone una redistribución real, pero, si pretendiese financiarse con los resultados del esfuerzo organizativo contra el fraude fiscal, las subvenciones clientelistas o la supresión de organismos ineficientes, estaríamos perdiendo de vista la filosofía básica de una renta igualitaria, sustituyéndola por una praxis cuyo rendimiento bien podría destinarse a mejorar las dinámicas de la gestión pública, como, por ejemplo, la auto-superación de las contingentes pero beligerantes depresiones económicas. Y, calculada en 7.743,96 euros anuales para los mayores de 14 años y en 1935,99 para los menores, garantizar el derecho a la existencia sólo requiere el 25% del PIB, dejando tres cuartas partes para el mantenimiento de un Estado a nivel avanzado del desarrollo de infraestructuras, es decir, con unas condiciones favorables, maduras, y al que se le adhiere la ventajosa reducción del gasto por minorar el importe de la Ley de dependencia y de las dimensiones del servicio público de empleo estatal, por parte de las cotizaciones al desempleo, la atenuación de subvenciones a ONG’s y demás instituciones de caridad, y paliar la necesidad de becas, de ayudas de comedor y transporte y de cheques guardería, así como cierto ahorro en pensiones de orfandad o viudedad y la probable disminución de otras prestaciones sociales sufragadas por el Estado y que, teniendo en cuenta que sólo en la liquidación del IRPF del 2011 la suma de gastos a deducir sobre los rendimientos brutos, de reducciones de la base liquidable, de mínimos personales y familiares y de deducciones de la cuota íntegra del impuesta, ascienden a casi 300.000 millones de euros anuales. Por lo que la RB derivada de los cálculos de la OCDE sobre los actuales umbrales de pobreza según tamaño familiar en España tendría un coste de unos 230.000 millones. Es decir, es factible. Y el Estado se ahorraría de pagar más de 80.000 millones de transferencias monetarias actuales sumadas en las pensiones, subsidios de paro y otras ayudas por debajo de la RB, además de los costes de gestión y de control. Se mantendría intacta la capacidad recaudatoria actual del impuesto para seguir financiando el gasto público estatal y autonómico. Para los trabajadores el sistema de cobro sería similar al actual: los sueldos bajos tendrían un retención negativa (combinación del impuesto sobre la renta más la RB) que les incrementaría el sueldo líquido por encima del bruto, los sueldos medios tendrían una retención similar a la actual y los salarios más elevados tendrían una retención mayor (pero inferior a las actuales para los sueldos más altos). Los rentistas pagarían más y todo el mundo tendría un ingreso. En cifras concretas, de un sueldo de 2.500 euros mensuales se redistribuirían unos 150 euros para sostener la RB.

.

¿Qué haríais si tuviéseis todas vuestras necesidades cubiertas, incluso sin necesidad de trabajar?

Como ya sabéis, son necesarias medio millón de firmas para que sea aprobada a consulta la iniciativa legislativa popular por la Renta Básica Universal. Quienes ya dispongáis de DNI electrónico y lector, lo tenéis muy fácil para firmar aquí: http://ilprentabasica.org

Para quienes continuamos con el documento ordinario, enlazo a una guía para firmar digitalmente: https://drive.google.com/file/d/0B6O7vYGBRZj3a1Frdkhtc2lkc0oxT2w2TUJEX1lrSjNndUZJ/view

Informe de un arduo estudio sobre el impacto que ha tenido la implantación de programas afines a la Renta Básica en diversos territorios del mundo, según información del Banco Mundial y de los principales organismos estadísticos norte americanos: https://dl.dropboxusercontent.com/u/54264816/Informe%20Renta%20B%C3%A1sica.zip
Demostrando cautelosamente la mejora económica y social, desarma las posiciones alarmistas.

Vídeos con Daniel Raventós:

· ¿Es posible la financiación de la Renta Básica a través de una Reforma Fiscal y en que afectaría a las personas contribuyentes?

· Evitar confusiones.

Vídeo debate En clave de Tuerka: Trabajar para vivir. Renta para no morir.